Nació en el año 1940 en Colombia. Al terminar su bachillerato, inició sus estudios de Bellas Artes (Pintura) en Cali (Colombia). Basado en el adagio del latin „mens sana in corpore sano“ formó parte de la delegación colombiana en los juegos olímpicos de Roma en el año 1960, precisamente en la agraciada y rigurosa disciplina de saltos ornamentales. Andrade-FAMO se sintió a gusto en el viejo Continente Europeo e inició una gira privada que finalmente lo condujo a Suecia. En Gotemburgo visitó la escuela de Artes Aplicadas en las ramas de litografía, pintura y escultura. Luego regresó a su patria Colombia en 1972 donde permaneció por un periodo de seis años.
En esta época es invitado por el gobierno de los Estados Unidos representado por la Comisión de Arte de Carolina del Sur para dictar seminarios en diferentes museos y escuelas de arte, en la especialidad de pintura Batik. Posteriormente regresó a Europa para vincularse a la universidad de Gotemburgo / Suecia, en el departamento de sociologia de arte.
Desde este momento entra en contacto con la técnica clásica de la pintura al temple, la cual practica durante 14 años. Esta técnica facilita la elaboración realista y minusiosa de una pintura que tuvo gran aceptación en Colombia y Estados Unidos. Más tarde se decide Andrade-FAMO por otra técnica; esta vez por los colores acrílicos y técnicas mixtas. La obra de Andrade-FAMO se torna libre y altamente expresiva. Sus colores reflejan el redescubrimiento de la luz y la iridiscencia del sol de su patria. Sus figuras y personajes son ubicables en la región donde el artista vive hoy en día Villa de Leyva (Boyacá). Sus elementos recurrentes característicos de su pintura manifiestan un estilo muy propio de un humor inteligente e irónico. Su anatomía propia se refleja en una obra auténtica y veraz que no requiere protagonismo.
Esta muestra es una pequeña exposición de sus obras. Sus diferentes técnicas y años de arduo trabajo y dedicación se reflejan en esta pintura altamente expresiva. Al contemplarla roba nuestra atención y sume nuestra alma en un placer y alegría difícil de explicar.